
Tras 14 años de matrimonio, por fin Yuri y Rodrigo, su esposo, se convirtieron en papás por el camino de la adopción. Tuvieron que esperar mucho tiempo antes de encontrar a su nenita, pero bien dicen que el tiempo de Dios es perfecto, y ahora nos presentan contentos a su hija, Camila, una hermosa bebé de siete meses, que con su sonrisa y amor les ha dado una luz especial a sus vidas.
-Yuri, ¿cómo llegó Camila a tu vida?
Fue un proceso muy largo, pero lo defino como si Dios permitiera que hubiera parido, ya que fue así. Hay dos procesos para adoptar a un bebé: el legal y el que no lo es, aunque en este último pagas el parto y ya; y en el otro, debes pasar por todas las pruebas que te pide la institución que da en adopción para ver si eres apta para ser mamá.
-¿Hace cuánto tiempo tenían el deseo de adoptar?
Desde hace mucho, pero en octubre del año pasado volvimos a soñar, empezamos a buscar opciones, y cuando la encontramos, los trámites tardaron tan sólo dos meses. Sin embargo, hace ya tiempo, cuando tratamos, buscamos a un niño ruso, aunque eran demasiados viajes. Vimos a una niña de Lituania, pero querían 50 mil dólares, lo cual me deprimió, pues era como comprar un hijito; y algo así no tiene precio. De verdad, esa situación me molestó, así que lo dejamos otra vez.
-¿Ahora era el momento en que tenía que llegar?
Mi esposo, Rodrigo, y yo dijimos: 'Si este año no se nos da, ahí muere, porque quiere decir que no nos correspondía'. Eso sí, pasó algo curioso justo cuando iniciamos el papeleo, y es que muchos quisieron regalarme un niño, me ofrecieron como cuatro. Sin embargo, no me latió. Ésa no es la forma de hacerlo, no entiendo cómo se puede abandonar a un pequeño.
-¿Llegaste a pensar por un instante que no ibas a lograrlo?
Un mes atrás de que se dieran las cosas, lloré. Hasta le pregunté a Dios por qué me costaba tanto trabajo si nosotros no nos drogábamos. [Le dije que] seríamos buenos padres y le íbamos a dar todo nuestro amor. Recuerdo que en una oración Él me mostró que quería que me costara trabajo para valorarlo más, y sinceramente me costó parirla.
-¿Ustedes pidieron una niña?
Así es, siempre quise una nena porque siento que son súper amorosas, apegadas a la mamá. Y, bueno, en mi caso, soy femenina y sentía en mi corazón ese deseo.
-¿Por qué ahora y no antes?
Hemos sido una pareja muy feliz sin niños. Ya son 14 años juntos, y estábamos acostumbrados a no tenerlos, a salir o levantarnos a la hora que quisiéramos. Decíamos que éramos egoístas, porque los pequeños te quitan esa comodidad, pero ahora puedo decir que esta etapa es preciosa, ya que vives alrededor de tu hijo.
-¿Y por qué no tener uno biológico?
Por esa comodidad de la que te hablo lo dejamos pasar. No nos hacía falta, pero el tiempo avanza. Ahora que lo quisimos, pues por mi edad peligraba tanto el bebito como yo. Después de los 38 años, empezamos a ver la posibilidad de ser papás y mejor decidimos adoptar.
-¿Pero puedes tener hijos?
Estoy sana, puedo tener hijos, aunque no ha sido así porque temo morir en el parto. Sicológicamente me bloqueo, ésas son las razones por las que no he podido embarazarme. El miedo te paraliza y es algo que no he podido superar; pero tampoco me impidió ser mamá. Ves, ya lo soy.
0 comentarios:
Publicar un comentario